sábado, 19 de enero de 2008

Recuerdos de una taquilla perdida

Busco unos versos que enreden mis sueños.
Leo en las runas un futuro incierto.
Alma, desvélame este cielo oscuro
como la noche.
Pasa la gente sin mirar a dónde,
odio y envidia se apoderan de mí
ellos llegan, piden, pagan y se van
y yo aún más sola.
Quiero sacar mis alas para huir.
Busco un medio, una forma de salir.
Sólo me quedas tú, mi amada poesía
sólo tú me amas.
Oigo un murmullo extraño en lo más hondo,
grita como un niño herido en un pozo,
su voz me trae recuerdos de antiguas
eras de mi ser.
Quién llama ahí dentro, nadie responde,
tan sólo el eco de otros tiempos felices
en los que las risas podían contra
la melancolía.
Busco, encuentro y sigo mi instinto asesino…
réquiem por un pez muerto en su pecera
que un desagüe maldito se llevará
aguas abajo.

$@FW

3 comentarios:

  1. Oh mi pequeña niña de ojos tristes
    -sólo cuando me miras son alegres-,
    qué versos más hermosos has compuesto
    en ese ritmo sáfico y adónico.
    Por ti supe el sentido del amor,
    por ti el sentido nato de poesía.
    sigues siendo poetisa de alta alcurnia.
    A ti te aplaudirán desde el Parnaso

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias chiquitito mio, por tí y sólo por tí corren mis catorce plumas para escribir los versos que mi corazón enamorado y tu sabiduría me inspiran, siempre que tú existas, existirá mi poesía.

    ResponderEliminar
  3. Ejemmmm... Esto.. ¿Molesto?

    Pues nada, que eso. Que os leo. Me acabo de encontrar esta sorpresita.

    Besotes duales

    ResponderEliminar